
"El recuerdo que deja un libro a veces es más importante que el libro en sí"
Adolfo Bioy Casares (1914 - 1999)
Tomando como punto de partida esta cita de Bioy Casares, decidí preguntarme -y preguntarles- cuáles son esas escenas literarias que aparecieron una vez en la cabeza, y luego se proyectaron en la memoria días, meses, años después, con objeto de algún aroma o sonido. Al igual que la enorme biblioteca que proyectaba Borges, nuestra conciencia e inconciencia son lugares que se mezclan y suceden en interminables pasillos, avenidas, recovecos, como un gigantesco salón atestado de historias escritas en libros. Y ya que esta gran biblioteca no existe más que en nuestros mejores y más placenteros sueños, en la vida real tenemos las historias de otros, que cruzadas con las nuestras, nos maravillan una y otra vez en forma de recuerdos.
Algunos ya nos hablaron de sus recuerdos en menos de 140 caracteres:
@BarbaraUlloa: Juan Salvador Gaviota, me lo leía mi padre.
@Matiicastro: Tokio Blues... el final me parece espectacular y lo recuerdo cada vez que veo una caseta telefónica.
@chloo_thonshu: Como agua para chocolate de Laura Esquivel
@Maneeecita: "Cien años de Soledad " ~ G. G. Márquez... Hermoso =)
@Pame_as: 1984. Me mostró el mundo de una lectura desconocida para mí: ciencia ficción.
@its_me_claud: "El albergue de las mujeres tristes" Marcela Serrano; recuerdos de mis amigas de liceo; mis yuntas.
Clásicos, infantiles, best-sellers, joyas literarias... ¿cuáles te inspiran? Cuéntanos sobre esos recuerdos que se suceden cada vez que piensas o ves ese libro especial.
2 comentarios:
Uff! Ahora ya no es tanto, pero durante muchísimo tiempo recordé una y otra vez "Sobre héroes y tumbas" de Ernesto Sabato, sobre todo por esas relaciones tormentosas que no te llevan a ninguna parte y también un recordatorio de otros tormentos más personales. Un buen libro, pero también bárroco y muy oscuro.
"Los 5 lenguajes del amor" de Gary Chapman, ideal para aprender a amar al otro como él necesita y fortalecer la relación de pareja, además para aprender a amar a hijos y a todas las personas que nos importan como ellos esperan que lo hagamos.
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